Violencia doméstica y de género
Las situaciones de violencia doméstica y de género comprenden contextos en los que se ven afectados derechos fundamentales, pudiendo involucrar a mujeres, hombres, niños, niñas y adolescentes.
Se trata de situaciones especialmente delicadas, donde pueden presentarse distintas formas de violencia —física, psicológica, emocional, económica o patrimonial— y donde la persona puede encontrarse en un estado de vulnerabilidad que requiere una respuesta jurídica inmediata y adecuada.
¿Qué implica este proceso?
Más allá de lo legal, estos procesos suelen atravesar momentos de gran carga emocional, donde no siempre resulta sencillo tomar decisiones o sostener determinadas acciones.
Por eso, es fundamental contar con un acompañamiento que permita transitar la situación con mayor claridad, contención y orientación.
¿En qué consiste?
El proceso puede implicar:
- Denuncias por violencia doméstica o de género.
- Solicitud de medidas cautelares o de protección.
- Audiencias judiciales.
- Seguimiento de las medidas dispuestas.
- Modificación, prórroga o cese de medidas.
- Situaciones que involucran a niños, niñas y adolescentes.
- Coordinación con otros procesos de familia cuando corresponde.
¿Qué se busca lograr?
El objetivo principal es proteger a la persona que se encuentra en situación de vulnerabilidad, resguardando su integridad y procurando generar condiciones de mayor seguridad.
Forma de trabajo
El abordaje de estos casos requiere especial sensibilidad, cuidado y responsabilidad.
El acompañamiento se orienta a sostener a la persona en cada etapa del proceso, brindar claridad sobre las acciones a seguir y procurar que las medidas adoptadas sean adecuadas para su protección.
Consulta
Si estás atravesando una situación de este tipo, podés consultar tu caso para evaluar las alternativas disponibles y definir el camino a seguir.